miércoles, 12 de enero de 2011

IMPUESTOS Y ALGO MAS, LA HACIENDA DE HOY Y AYER...

“Dime que de bueno me has traído, y te diré quien eres”; tal vez no sea algo tan intelectualmente razonado, pero dice mucho del malestar que cualquiera de nosotros podría sentir al ver y escuchar lo “maravilloso” que es pagar mas y mayores impuestos en ámbito federal y estatal, no existe espacio alguno donde nosotros podamos descansar de tanto pagar, y pagar por bienes y servicios que van de malos a pésimos;
   Ya no hay tenencia, no aumento el precio por consumo de agua potable, y algunos impuestos más por ahí que no subieron, pero veamos estos mencionados, a mí en lo particular, como a cualquiera;
   Pagar un impuesto estatal: ¿para que?,…para seguridad… dirían algunos, OK, ¿para que en un retén me paren y apunten con linternas y tratos como si fuera yo un delincuente? La única seguridad que proporcionan, es a ellos mismos, se protegen solo entre ellos con recursos de nosotros, y nosotros sin nada que nos defienda ante la delincuencia, mas que nuestros propios recursos.
   Pagar mas por agua, seria el colmo, la presión del agua es mala, constante se deja de bombear y con tuberías subterráneas pésimas y muy antiguas.
   ¿Para crear empleos?, si, para esto si se crean empleos, pero para quienes estuvieron en campaña, compromisos políticos o gente cercana, recomendados y parientes, nada mas. El índice de desempleo es alarmantemente inflacionario, cada día aumenta en mayores proporciones, pero reitero, ¿y el recurso para ese rubro?
   Si bien existen miles de ejemplos como los anteriores, también es cierto que no hay justificación alguna de tal cantidad de dinero ejercido sin vinculación directa con nosotros, los que estamos en este mundo real y que tenemos que salir todos los días a la calle a trabajar, o mejor dicho a sobrevivir; muy mal desempeño histórico de este rubro impositivo, millones a la hacienda publica y centavos al pueblo que lo paga; mejor nombre no pudieron escoger para esta dependencia HACIENDA, si históricamente leemos y sabemos que en los tiempos de los henequenales y patrones todopoderosos, dueños de vidas y de lo mejor que daba estas hermosa tierra, dueños de LAS HACIENDAS, lugares hoy hermosos y muy visitados, pero en origen símbolo de explotación, injusticia social, terror en tierra propia, esclavos de una tienda llamada “TIENDA DE RAYA” donde se esclavizaba aun mas a los trabajadores y donde a cambio de todo su esfuerzo y sudor, se les daba bienes y servicios peores que al ganado, así, así de referente es ese nombre al que hoy se le da a la oficina donde se manejan los dineros del pueblo yucateco y en general del País.
   ¿Que obtenemos a cambio de un esfuerzo de toda la vida? ¿Una jubilación digna? No, para nada, cuando vemos a trabajadores en la fila cobrando sus jubilaciones de mil setecientos pesos mensuales por una vida de servicios, la mayoría en condiciones nada recomendables y bajo el sol.
   A cambio, burócratas que estuvieron encumbrados, en camionetas de lujo y con aire acondicionado, que solo trabajaron seis años o un poco menos, cobran muchos de ellos arriba de los cincuenta y seis mil pesos mensuales.
   Se consolida con estos y miles de ejemplos mas lo que los impuestos y su oficina recaudadora y reguladora, apoyada por una bancada mayoritaria , la idea, y la prueba de lo que eran las HACIENDAS de los grandes hacendados, y así manejan su entorno estos graciosos seres políticos, y aun así, hay que darles las gracias por ser “de puertas abiertas, por escuchar a la gente”, por quitar impuestos insostenibles políticamente pero justificante de desplegados rimbombantes en periódicos y demás medios de información.
   Mínimos trabajos suficientes para ejercer el discurso y el sostenimiento de un gobierno, una calle ahora cuesta mas de un millón de pesos, cuando antes costaba cuatrocientos mil, los hay que opinan que se esta trabajando, si, pero solo el pueblo, sus gobernantes y castas políticas están como en épocas de las haciendas, en su hamaca y creyendo merecer todo sin esfuerzo alguno, y no hables nada en contra, porque seguro un auto sin placas y con gente armada te seguirá por días al salir de tu casa o simplemente “estabas pagando con un billete de quinientos pesos falso”, en fin, eso estamos viviendo y vivimos hace muchos ayéres, las épocas de las haciendas y los impuestos sin justificación, sin motivo de ser, mas que el encumbramiento social, político y económico de quienes pueden disponer libremente de ellos, en complicidad de quienes deberían de cuidar que cada uno de nosotros, tenga un benefician directo o indirecto, pero mientras me cueste mas la gasolina, el pan, el gas, un acta de nacimiento, una cajetilla de cigarros etc., seguiré opinando lo mismo, nuestros impuestos y algo mas (nuestra vida diaria) los veremos yéndose por el inodoro…

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